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jueves, 19 de mayo de 2011

Cultural Studies and Historical Memories

Cultural Studies and Historical Memories

Autor: Aleida Assmann

Alumna: Yael C. Dansac Rivera

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

En los últimos diez años, los Estudios Culturales se han desarrollado un campo académico disciplinario algo unificado que han tenido gran alcanza a escala global.

Según el sociólogo jamaiquino Stuart Hall, estos estudios han surgido como una respuesta a su contexto histórico, al menos en gran Bretaña. En otras palabras, el supone que era necesario el surgimiento de estudios interdisciplinarios sobre poder, cultura, identidad y raza para poder analizar a la sociedad británica de principios de los años 60´s. Esta clase se estudios se definen principalmente por no tener una concepción de la cultura como se entiende en la antropología, de hecho rechazan esa concepción. Por ello, los teóricos como Hall propusieron que la cultura no era el producto de una herencia racional, sino una continua lucha de poder con el mundo contemporáneo: una arena de lucha. Estas ideas, fuertemente influidas por lecturas foucaultsianas, gramscianas y marcianas, no tenia mucho que ver con la idea de cultura que existía cuando surgió el Centro de Estudios Culturales Contemporáneos en Birmingham.

Según Hall, quien le dio un giro político y teórico a dicho centro mientras lo dirigió, la vocación de los Estudios Culturales era ayudar a la gente a entender el contexto socio político en el cual vivían, darles estrategias de supervivencia en dichos contextos, y darles recursos para resistirse de la exclusión en la comunidad nacional.

A diferencia de Inglaterra, en Alemania la crisis en las Humanidades dio surgimiento a una institución academica llamada Geisteswissenschaften, la cual no tenía ninguna orientación política clara, a diferencia del Centro de Estudios Culturales de Birmingham que si era considerado un centro semi-subversivo, donde se desafiaban las corrientes y conceptos tradicionales de las ciencias sociales y las humanidades. En Alemania lo que se intentaba era cambiar esos ánimos, buscando reconstruir una Alemania que había quedado en crisis por las dos guerras mundiales.

Para ello en Alemania se busco entender a la cultura como toda memoria no hereditaria de un grupo, (concepto tomado de Iuri Lotman), brindando con este enfoque una nueva orientación en los estudios cultuarles. No es necesario entonces radicalizar los cambios y conceptos teóricos como si lo propone la escuela británica.

La última parte del artículo busca recuperar los estudios sobre crítica literaria como un recurso para realizar estudios culturales, estableciendo un puente entreambos. Para ello retoma una lectura específica, que bien podría ser cualquier novela histórica. Con ello busca demostrar que a través del análisis de un texto, pueden hacerse estudios de este tipo.

Hegemony, Power and the Political Dimension of Culture

Hegemony, Power and the Political Dimension of Culture

Autor: Chantal Mouffe

Alumna: Yael C. Dansac Rivera

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

El objetivo principal de esta lectura para la politóloga belga Chantal Mouffe es proponer una nueva dirección en los llamados Estudios Culturales, caracterizados por su alto carácter interdisciplinario. La dirección sugerida es empezar a analizar la dimensión política de la cultura.

Para comenzar, Mouffe plantea que las prácticas políticas no tratan únicamente con identidades pre-construidas, ya que tienen un rol central en la constitución de las identidades mismas; claro está que en la construcción de dichas identidades, las prácticas culturales tendrán un rol importante.

Estos planteamientos buscan romper con cualquier noción esencial de la identidad, ya que cada identidad esta irremediablemente relacionada con el exterior y el interior suele aparecer como algo que siempre es contingente. Por ello, la identidad no pertenece a una persona, y ninguna persona tiene una sola identidad.

Voy a profundizar en el último planteamiento de Chantal Mouffe “la identidad no pertenece a una persona, y ninguna persona tiene una sola identidad”, porque lo encuentro sumamente relevante para mi investigación de la maestría. Cuando una trata con un grupo, al cual una o varias etiquetas o nombres le han sido asignadas, es difícil observar a simple vista el entramando de singularidades de cada grupo y las múltiples identidades que lo conforman. La tesis planteada por Mouffe permite observar todos los niveles de singularidad de un grupo humano estudiado, todas las dinámicas, relaciones y culturas que conforman el crisol de cada sociedad.

Si se quiere retomar dicha idea, el poder y la cultura deben ser analizados como agentes que juegan un rol en la construcción de las identidades, en lugar de usar un enfoque racionalista para ello.

lunes, 18 de abril de 2011

Jeffrey Alexanders

Reporte de lectura

The Reality of Reduction: The Failed Synthesis of Pierre Bourdieu. En Fin de Siecle Social Theory: Relativism, Reduction and the Problem of Reason. Jeffrey Alexander.

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

El autor comienza planteando la importancia de la obra de Pierre Bourdieu en el campo de la teoría crítica presentando como objetivo del ensayo el revisar, en términos teóricos, morales, ideológicos y empíricos, las fallas y defectos de la sociología practicada por Bourdieu, quien según Alexanders distorsiona la naturaleza de la acción y el orden llegando a la incomprensión de las estructuras institucionales y culturales de la vida contemporánea.

Al principio de los años 60´s Bourdieu abrazo el pragmatismo y la fenomenología anunciando su intención de recuperar el papel del actor y los significados que este atribuye a su entorno. Estas metas no se lograron, según Alexanders, porque Bourdieu continuo observando la realidad a través de formas culturales propias del pensamiento marxista, así como otras tradiciones que permearon su trabajo y no le permitieron realizar sus objetivos académicos.

El trabajo del autor en dicha década dejo clara su insistencia en el rol que juegan el contexto espacial y temporal, la estrategia y la improvisación, atacando con ello a los estructuralistas. Al realizar su trabajo desarrollo el concepto del habitus, comprendido como aquello que define las motivos internos del carácter de la acción, la cual a pesar de traer consigo la marca de la estructura social en la cual se lleva a cabo, puede ser creativa al mismo tiempo. Esto quiere decir que aunque los individuos se encuentran inmiscuidos en un contexto espacio-temporal que tiene cierta influencia en sus decisiones y acciones, pueden ser capaces de tener cierta autonomía y creatividad que se escapa de las condiciones impuestas.

El habitus, inmerso dentro de la teoría de la práctica de Bourdieu, carece de propiedades, lógica y complejidad, ya que se convierte en una teoría del determinismo de la acción, y esta idea gestada por el intelectual francés contradice sus objetivos de restablecer el papel del actor dentro de la teoría social.

De esta idea suelen desprenderse las teorías de las estrategias inconscientes del actor y la estrategia del actor, las cuales según Jeffrey se contradicen monumentalmente, y así continua hasta llegar a otros postulados del autor.

En conclusión queda claro que el reto de crear una teoría que no caiga en el reduccionismo, que brinde al actor el papel que realmente tiene y ligue lo micro con lo macro sin caer en postulados utópicos, deberá construirse muy alejada de lo que Bourdieu aporto teóricamente, ya que de no ser así repetirá los mismos errores.

A lo largo del ensayo son muchísimos los datos que despliega el autor para mantener sus duras críticas hacia Bourdieu, mostrando notas, libros, incongruencias etc.. realizadas por el intelectual francés a lo largo de su carrera académica. Fue complicado realizar una síntesis de un ensayo tan prolífico en cuanto a datos y reflexiones se refiere, pero quedo muy claro que el autor fue capaz de sostener sus duras críticas revisando puntualmente cada una de las influencias intelectuales de Bourdieu y sus fallas teóricas, aunque parece que deliberadamente Alexanders busca aquellos pilares débiles que sostienen la obra y legado de Bourdieu, lo cual hace que la lectura se torne chocante en ciertos puntos. Aún así es bastante útil para aquellos investigadores que pretendan utilizar las ideas de Bourdieu y defenderlas.

jueves, 7 de abril de 2011

Reporte de lectura Bonnewitz

Reporte de lectura

Capítulo VII. Cultivemos la diferencia: la lógica de la distinción. De: Patrice Bonnewitz La sociología de Pierre Bourdieu. Claves Perfiles. Buenos Aires. 2003.

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

La lectura de Bonnewitz se comienza con una advertencia relacionada al vínculo que existe entre la sociología de la cultura y la teoría de la dominación de Bourdieu según la cual “los dominantes aseguran su dominación a través de la cultura”. Esto deja claro el enfoque que tiene toda la lectura: revisar como la cultura puede servir como mecanismo de dominación para un grupo de individuos. Esta dominación se ejercía gracias al trabajo diversas instituciones y medios de comunicación que difunden un determinado patrón cultural para que este sea aceptado por la mayoría de las personas sin cuestionarlo. A pesar de que los agentes sociales estén conscientes de dicha dominación “contribuyen a producir la eficacia de lo que los determina en la medida en que lo estructuran”. La imposición de una cultura es posible debido a que existen dos factores: la racionalización y el lenguaje, las cuales dirección tales o cuales actitudes de un colectivo humano ante algo de su entorno.

Esto puede verse en el simple adoctrinamiento de masas que realiza la religión (me refiero a simple por cotidiano), el cual se repite semana tras semana por medio del ritual que se lleva a cabo en la misa (siempre es el mismo ritual repetido una y otra vez, con cambios muy pequeños a través de los siglos). La imposición de reglas, tabués (pecados) y creencias reformulan la imagen que los individuos tienen de sí mismo, de los individuos que los rodean y del mundo en el cual se encuentran.

Es por ello que la autora se remite a entender a la cultura como “un conjunto de esquemas de percepción” los cuales están elaborados por individuos que tienen un capital cultural elevado y una autoridad legítima reconocida. Es por ello que para Bourdieu los conflictos simbólicos apuntan a imponer una visión del mundo que puede corresponder a los intereses de un grupo específico.

Si no creyéramos en que son ciertas las pautas que rigen nuestras vidas, llámense escuela, trabajo, dinero, etc.. no habríamos porque acatarlas.

El problema es que es difícil escapar a las pautas culturales que nos dictan las instituciones, los medios, el colectivo, la sociedad, nuestros vecinos, nuestros papas, etc.., estamos inmersos en nuestras propias cadenas y al parecer no hay manera de salir de ellas.

viernes, 1 de abril de 2011

Reporte de lectura Featherstone

Reporte de lectura: Cultural Production, Consumption, and the Development of the Cultural Sphere.

Autor: Mike Featherstone.

Alumna: Yael C. Dansac Rivera

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

El articulo revisado examina el consumo cultural entre las distintas clases sociales y a partir de las esferas culturales que conviven en el mundo social. El autor hace un repaso n los tres siglos anteriores para conocer como se consumía la cultura según la clase social de los individuos.

Considero que hasta la echa esto es visible, como ejemplo el FICG, un festival de cine sumamente elitista donde los productos culturales están destinados a un público específico, a pesar de a enorme publicidad que se le da para que sea consumido por diversas clases sociales en la ciudad. Resulta evidente al platicar con gente que poco o nada sabe de cine de arte, que dicho producto no esta destinado para todos sino para la clase alta. Este festival es muy diferente a la FIL, donde todos pueden entrar y acceder, donde la multiplicidad de estratos sociales es evidente ya que en dicho evento conviven tanto escolares provenientes de escuelas publicas como de colegios, jóvenes, viejos, señoras amas de casa e intelectuales.

Estos eventos dejan muy claro que en la sociedad contemporánea existe esta esfera de alta cultura donde hay eventos públicos que intentan llegar a la masa pero tiene barreras (económicas, lingüísticas y sociales) que les impiden a dichas masas llegar esto, discriminando el consumo cultural de las personas.

A final de cuentas se puede decir que cualquier discusión sobre consumo cultural deja claro que la mercadotecnia y las ganancias inciden en las decisiones del público o la audiencia a la cual están destinados los productos. Cada vez resulta más evidente que la cultura no es para todos, hay distintos tipos de eventos culturales para distintos tipos de personas.

¿Acaso es malo esto? Ese es un punto muy discutible, ya que la cultura es un producto de moda que se consume según las tendencias (recordemos cuando estaba de moda leer El codigo Da Vinci de Dan Brown y veíamos a dos de cada veinte personas en el autobús con ese libro bajo el brazo, cuando por lo general solo una de cada cincuenta personas que vemos en la calle va leyendo un libro en el transporte público) y que sirve para cubrir una necesidad en la sociedad.

Además de esto, al diferencia entre artista-intelectual y la gente que no lee ni asiste a eventos culturales es tajante, las diferencias son muy grandes entre a quien le interesa el producto cultural y a quien no. Para las personas que no son intelectuales es probable que los productos culturales no incluyan cine, libros ni teatro; podríamos encontrar otros productos mucho más cotidianos y populares que para ellos conforman culturas.

jueves, 24 de marzo de 2011

Reporte N. Smelser

Reporte de lectura

Culture: Coherent or Incoherent?, de Neil Smelser

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

La discusión presentada en el texto por Smelser intenta poner sobre la mesa la efectividad o nulidad del concepto de cultura como herramienta heurística de la investigación, ya que su mayor problemática es que dicho concepto suele caer en la ambigüedad o ser incierto para explicar algún fenómeno determinado.

Para hacerlo, comienza revisando que concepto de cultura se tenía antes del siglo XIX, cuando cultura como concepto no existía, y en su lugar se encontraba la idea de un espíritu o Geist que proveía la base caracterizadora de la sociedad capturando su integridad.

La historia de la idea de cultura, según el autor, tiene distintas etapas, ya que fue concebida como multifacética y siempre estuvo atada al concepto de dominación de las sociedades europeas.

La antropología cultural como disciplina estableció dos preguntas básicas en las investigación sobre la cultura: ¿qué tan unificadas y coherentes con las culturas? Y ¿en qué grado las sociedades tienen conciencia de los valores compartidos que tienen sus individuos?. Con respecto a la coherencia, diversos antropólogos comenzaron a tener dudas, ya que en un extremo Tylor caracterizó a la cultura como un grupo de elementos misceláneos, y en otro extremo Durkheim propuso el concepto de Anomic que contradecía todos aquellos órdenes sociales, que se supone están regulados por la cultura. Otro grupo de pensadores explico el concepto con estadios evolutivos, que iban como una escalera desde las etapas más simples a las más complejas, en lo que se refiere a desarrollo civilizatorio.

Esta discusión de los antropólogos culturales continúa hasta hoy en día, pero ahora se encuentra dirigida por Geertz, quien condena la idea de demostrar lo que es una cultura por su catalogación de elementos, los cuales no están formalmente organizados.

Durkheim y Parsons en cambio, buscaron en el individuo y en la familia la coherencia del concepto cultura, atribuyéndole a dichas entidades el papel de regulación y mecanismo de internalización y reproducción de la cultura comúnmente compartida en una sociedad.

Según el autor hay distintas maneras de entender cultura, desde el punto de vista que interese abordar al investigador. Si se entiende la cultura desde el significado, esta será determinada como un sistema de patrones de valores, significados y creencias que le dan al ser humano una estructura cognitiva del mundo. Si se entiende como un mecanismo de dominación, se le dará énfasis al aspecto económico de la sociedad.

Los problemas más graves del concepto de cultura son:

- Vaguedad: la multiplicidad de significados hace que la cultura sea difícil de utilizar como concepto.

- Inclusiva: Desde hace casi cien años, el concepto de cultura intenta abarcar ideas, creencias, valores, etc..

- Circularidad: el concepto pretende incluirlo todo y por ello solo renombra algo que nunca intenta explicar.

- Carácter global: Si es parte de la sociedad, como podemos explicar las variaciones en ella si siempre se hace referencia a un todo homogéneo.

Las sugerencias del autor ante las problemáticas planteadas son las siguientes:

1.- El aparato metodológica determina el estudio que se hará de la cultura, por ende esta influencia debe ser explícita.

2.- La coherencia o incoherencia de la cultura depende del marco teórico y metodológico que se use para estudiarla.

3.- La cultura es un aparto heurístico.

4.- Debe evitarse estudiar a la cultura como un todo o un universo integral, y mejor solo abocarnos a estudiar una parte de ella: creencias, ideología, cultura material, etc

jueves, 17 de marzo de 2011

Reporte Bonfil Batalla

Reporte de lectura

Capítulo I y III. La investigación sobre el pluralismo cultural en América Latina, Los conceptos de diferencia y subordinación en el estudio de las culturas populares.

Guillermo Bonfil Batalla.

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

Para comenzar discutiré aquí el capítulo I, el cual trata sobre el pluralismo cultural en América Latina, el cual según el autor esta evidenciado por la rotunda diversidad de los pueblos que la integran. Este pluralismo no es el resultado de un proceso contemporáneo, es anterior a la conquista española y se puede rastrear en la multitud de pueblos y lenguas que encontraron los conquistadores ibéricos al llegar a estas tierras. A pesar de que únicamente Cuzco y Tenochtitlán fueran mencionadas por ser los centros urbanos más desarrollados del continente americano, cada vez más exploraciones arqueológicas comprueban el pluralismo que existía en esta parte del mundo (recuérdense los distintos barrios encontrados en Teotihuacán, la ciudad prehispánica más pluri-cultural de la América prehispánica, donde distintas culturas como la maya, oaxaqueña, zapoteca, chichimeca etc.. convivían en el mismo espacio.)

Este pluralismo sobrevivió a la conquista y a pesar de la integración posterior de diversos pueblos bajo el nombre de naciones independientes, siguió existiendo en un sustrato un poco invisible ante los ojos de quienes querían que los estados latinoamericanos estuvieran unificados bajo un mimo nombre, emblema y pasado.

Aparte de las diferencias étnicas actuales que tienen los países latinoamericanos, podemos destacar la población, el territorio, los contextos, las actividades de subsistencia, el desarrollo histórico y la conformación actual. Como menciona el autor, las historias particulares de cada país latinoamericano han producido modelos diferentes de culturas nacionales, las cuales se han adoptado o rechazado por distintas naciones, resultando algunas de ellas en naciones mestizas o naciones que rechazan el mestizaje.

En los estudios sobre pluralismo cultural los campesinos han llamado mucho la atención como objeto de estudio, por tratarse muchas veces de poblaciones con marcados rasgos indígenas (morfológicos y culturales), pero en dichos estudios las dimensiones económicas fueron las predominantemente estudiadas. A pesar de ello, las sociedades campesinas siempre se han tratado de explicar con respecto a su contraparte, la sociedad urbana, resaltando los contextos en los cuales habitan cada una de ellas, las carencias e infraestructura que permean sus realidades cotidianas así como el aislamiento que tiene una de la otra, sin enfocarse en estudiarlas por sus implicaciones como fenómeno.

Regresando al tema del pluralismo en general, el autor opina que este no se encuentra explicado solo por la desigualdad y la estratificación social de los individuos, otros factores deben tomarse en cuenta. Por ejemplo el autor critica los siguientes aspectos: las políticas indigenistas que solo toman en cuenta las diferencias diametrales entre las culturas en base a su desarrollo económica, suelen tener como objetivos la integración de dichas culturas arcaicas al modelo nacional de desarrollo que busca la modernidad, aunque esto ha sido altamente criticado aún continúa existiendo. Además de ello se encuentran las políticas culturales que deberían salir de la promoción y difusión de las actividades artísticas consideradas cultas, para servir como puente de diálogo entre las distintas culturas que existen dentro de las regiones de cada nación.

En el capítulo III el autor menciona la discusión sobre el término cultura popular y lo que ello implica para los estudios de este tema. La cultura popular se ha entendido como aquella del pueblo, donde existen culturas dominantes y otras llamadas subalternas. La primera es del pueblo, es generalizante y fue ampliamente aceptada para el gremio antropológico como una solución ante aquella cultura entendida como tradicional, vox populi.

El problema es que dentro de esas culturas hay muchas otras manifestaciones que solamente pueden retenerse en un tiempo u espacio específico, pero no les son prestadas las mismas atenciones por deberse de minorías culturales.

Para el autor las culturas populares no son subculturas, sino culturas diferentes ya que no caben en la propuesta de continuidad de la cultura nacional.

Reporte Gimenez

Reporte de lectura

Capítulo XV. La investigación cultural en México. En: Estudios sobre la cultura y las identidades sociales, Gerardo Giménez. Conaculta

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

Retomando una definición de cultura aportada por Passerón, Gimenez comienza planeando a la cultura como estilo de vida con una función potencialmente reguladora y orientada a la acción.

Esta definición se adecua mucho al enfoque que han tenido las investigaciones sobre la cultura en México, las cuales a pesar de tener una perspectiva teórico-metodológica específica y un objeto de estudio definido, no tienen más de 30 años de desarrollo en el país.

Una de las principales causas por las que estos estudios comenzaron, se debe a los seminarios impartidos por Bonfil Batalla a principios de los años 80´s en el CIESAS y en la UAM, donde el diálogo y el debate fueron bien recibidos, ya que esta clase de tema “la cultura”, no era nuevo para los académicos: generaciones anteriores de antropólogos ya habían mencionado bastante sobre las culturas subalternas (en su mayoría indígenas) y las características culturales que las definían.

Después de tantos años en la actualidad de la gama de temas que trata la investigación cultural es sumamente diverso, ya que a pesar de la predominancia de los temas indigenistas, la cultura urbana como objeto de estudio también ha sido abordada, dirigiendo su mirada hacia los aspectos más cotidianos de la vida citadina, en duro contraste con las dinámicas que rigen la vida rural.

Todos estos estudios son catalogados por Giménez, como estudios de la cultura como “estilo de vida”, ya que se centran en describir y analizar las formas objetivadas de la cultura.

Otros enfoques más nuevos se han centrado en estudiar la identidad nacional y la posmodernidad en este escenario, brindando otros frutos de la investigación cultural no enfocados en estilos de vida.

A pesar de estos avances, una discusión epistemológica sobre el tema se ha llevado a cabo, para poner en debate los métodos y las técnicas que dan como resultado investigaciones de este tipo.

El autor concluye mencionando diversas tareas prioritarias para el mejor desarrollo de dicha área: como la conquista de un espacio institucional para el desarrollo de estos estudios, corregir en lo posible el enorme desequilibrio existente entre la gama de enfoques que se le dan a la cultura en esta clase de investigaciones, dejar el enfoque micro para brindar a estos estudios una escala regional y nacional.

Reporte Ritzer

Reporte de lectura

Capítulo II. Theory Growth, Social Processes and Methatheory, de Joseph Berger, David Wagner y Morris Zeldtich. En Theory Building in Sociology, de G. Ritzer.

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

Gran parte de la investigación teórica en sociología está preocupada por la metateoría, que son aquellos postulados o argumentos que explican a la teoría o la manera en como la comprendemos nosotros. La metateoría está relacionada con tres preguntas sociológicas básicas: ¿Cuál es la naturaleza del actor social y sus acciones?, ¿Cuál es el nivel de análisis adecuado para la sociología? Y ¿Cuáles son los métodos y técnicas que deberíamos utilizar para aproximarnos a nuestro objeto de estudio?.

Las distintas aproximaciones para responder a dichas respuestas marcan cambios en las teorías, las cuales crecen y se desarrollan gracias a tres elementos: la metateoría, la teoría y la investigación al respecto de la misma.

El perfil de una teoría es aquello que se espera de ella, lo cual es complicado dado a que una sola puede aplicarse a diversos problemas. Para entender esto, los autores recurren a la analogía de un árbol, cuyo tronco y ramas representan el desarrollo de las teorías. Comienzan con el tronco, el cual representa una teoría desarrollada por Berger en los 50´s para estudiar la emergencia y mantenimiento de las fuerzas de prestigio y poder en diversos grupos sociales. Des aquí parten dos ramas, una que tiende a estudiar el comportamientos social y otra que estudia la acción de los individuos. Entre las diversas ramas hay relaciones y se comparten ideas.

El modelo de crecimiento de las teorías de dichas ramas es comprendido pro los filósofos de la ciencia como la secuencia de argumentos teóricos a lo largo del tiempo, donde cada uno es remplazado por otro que es más adecuado tanto teórica como metodológicamente. El proceso de desarrollo de la teoría no sigue una sola línea, por ende se deben estudiar distintos modelos.

Los autores finalizan proponiendo la revisión metateórica de las teorías que utilicemos, para comprender de donde viene los postulados que estamos retomando, porque ya no se aplican otros y por que fue necesario formularlos.

Reporte Gimenez

Reporte de lectura

Capítulo I. La concepción simbólica de la cultura. Gilberto Gimenez.

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

La lectura de Gimenez es bastante didáctica, clara y precisa para quien no conoce sobre el concepto de cultura y su conformación histórica. Debo admitir que su lectura me remontó a mis años de estudiante en la ENAH, donde los concepto de cultura de Tylor, Geertz y el propio Giménez aún despiertan debates acalorados.

El concepto de cultura de Tylor (1871) se formula para explicar algo que se sabe que existe pero que no se puede ver ni tocar, como la radiación. Sus efectos son claros, precisos y siguen patrones o modelos definidos, por ende fue necesario ponerle nombre a aquello que sabemos rige todo nuestro universo humano: desde la forma en que moldeamos un vasija en barro, hasta la manera en la que se acomoda el hardware de una computadora para que sea funcional para nosotros (con pantalla para ver, teclados para escribir y dar órdenes a la máquina, así como un pad sensible a nuestro tacto). En la lectura de gimenez el concepto de cultura se desarrolla en tres etapas históricas marcadas por el enfoque o predominancia que se le da a tal o cual palabra contenida en la primera definición del termino: desde el sentido holístico, pasando por el acumulado de costumbres, hasta llegar al sistema de interpretaciones propuesto por Geertz y tantas veces criticado.

La versión actual que define la cultura como una caja de herramientas deja aún más dudas. En cambio los sistemas simbólicos hacen referencia a un modelo con coherencia que puede ayudar a entender la cultura, por eso prefiero pasarme directamente a discutir la definición que el propio autor da: cultura =proceso de producción, actualización y transformación del modelo simbólico, a través de la práctica individual y colectiva, en contextos históricamente específicos y socialmente estructurados.

Esta definición operativa parece estar planteada con dos fines: en primer lugar: para defender el concepto de cultura y su utilidad, y en segundo lugar tratar de volverlo tan abstracto que su estudio y manejo sea fácil y eficiente para la gente que no está impregnada de dicho concepto. De hecho, los ejemplos posteriores a estos párrafos, sobre el texto cultura y la sectorialización de la cultura, dejan muy claro este fin: la fragmentación de una parte de la realidad para que su estudio sea posible. El afán por presentar la cultura como algo que no solo los antropólogos ´pueden tratar, lleva al autor incluso a revisar la teoría de las representaciones sociales de Moscovici, la cual al parecer posee una estructura análoga a la de la cultura.

Me gusta el interés de autor por clarificar dicho término, pero creo que al final estas ideas se concretan en teorías y procedimientos que empujan a la cultura hacia un casillero, donde sus límites y estructura puedan ser catalogados y comprendidos. En todo caso, la definición que da Roger Bartra sobre la cultura en su obra “antropología del cerebro”, permite llegar a entender la cultura como ese exo-cerebro cuyos fines abarcan: complementar la estructura fisiológica que compone al ser humano con un aparato cognitivo, brindar herramientas para la exitosa adaptación del ser humano, poner en conexión todo aquel acto racional con todo aquel acto motriz.

Reporte Thomas Kuhn

Reporte de lectura

Capítulo VII. Las crisis y la emergencia de las teorías científicas, en “La estructura de las revoluciones científicas” de Thomas Kuhn. Fondo de Cultura Económica, México, 1962 (octava reimpresión 2004), traducción de Agustín Conti.

Alumna: Yael Carlota Dansac Rivera

Materia: Teorías de la Cultura

Profesor: Dr. Rodolfo Morán Quiroz

Maestría en Ciencias Sociales, Universidad de Guadalajara.

Para poder comprender mejor la obra literaria aquí discutida, se debe comprender a Thomas Kuhn en su papel de físico e historiador de la ciencia, ya que ambas disciplinas permean su trabajo y los ejemplos que brinda para sustentarlo. Así mismo se debe tener presente que sus contribuciones a la comprensión del “cambio de paradigma en la ciencia” fueron redactadas en el contexto de la guerra fría, un periodo caracterizado por la represión política extrema tanto en la sociedad como en la producción científica universitaria.

El trabajo que este autor norteamericano desarrolló en su libro “La estructura de las revoluciones científicas” presenta en sus páginas una discusión epistemológica con respecto a los cambios que se presentan en la ciencia y las teorías que la sustentan. Las ideas plasmadas en su trabajo resultaron de las investigaciones realizadas por el autor sobre los orígenes de la mecánica del siglo XVII, el cual comenzó a realizar 15 años antes de la publicación del libro anteriormente mencionado.

En los primeros tres capítulos de “La estructura de las revoluciones científicas”, cuyo objetivo primario “es trazar un bosquejo del concepto absolutamente diferente de la ciencia que puede surgir de los registros históricos de la actividad de investigación misma” (Kuhn, 1962:20), Kuhn comienza explicando a las revoluciones científicas como un cambio de paradigma y para ejemplificar dicha idea parte de ejemplos que provienen de la física, clarificando cómo se da el cambio de las ideas forjadas por distintos contextos históricos, a través de los siglos. Esta visión dinámica de las teorías científicas en la que toda idea o cambio es el resultado de un proceso histórico, social e ideológico, presenta la clave para entender cómo el ser humano razona, se equivoca y dando cuenta de su error busca nuevas maneras para explicar el mundo que lo rodea y los fenómenos que existen en él.

Como el autor esta forjado como historiador, presenta aquí una visión diferente del desarrollo de la ciencia a través de los siglos que nos preceden: primero determina quién fue y en qué momento vivió el inventor/descubridor de determinado hecho, teoría o ley, para luego pasar a revisar cual era el conjunto de errores, mitos y supersticiones que impidieron que dicho personaje tomara en cuenta o visualizara aquellos componentes del caudal científico moderno (véase Kuhn, 1962:21). Esta visión es contraria a la que se tenía en siglos precedentes, la cual consideraba que la historia de la ciencia se componía de un cumulo de descubrimientos/inventos que contribuían en su desarrollo (Kuhn, 1962:23).

Entrando en materia, según el autor las revoluciones científicas son “aquellos episodios extraordinarios en que tienen lugar esos cambios de compromisos profesionales” (Kuhn, 1962:27), entendidos aquí como cambios de paradigma, y son el resultado del descubrimiento de un problema o fenómeno anormal el cual opone resistencia a ser resuelto con los métodos, procedimientos y reglas oficiales de la ciencia. Esta clase de revoluciones no se presentan de la noche a la mañana, son procesos dinámicos que pueden llevar mucho tiempo y pueden incluir a diversos actores.

Un paradigma es comprendido como el fundamento compartido por numerosas generaciones de científicos, el cual sirve como guía para la metodología e investigación legítima de un determinado campo de la investigación (Kuhn, 1962:33-34). Cuando la ciencia carece de paradigmas, Kuhn sugiere que todos los hechos o explicaciones pertinentes para el desarrollo de una ciencia, pueden convertirse en candidatos potenciales para tomar dicho lugar (Kuhn, 1962:41). La aceptación o rechazo del nuevo paradigma será un fenómeno recurrente, por ende este deberá ser explicado ampliamente.

A lo largo del capítulo VII (Kuhn, 1962: 112-127) el autor nos explica de manera más certera cómo se desarrollan las crisis en la ciencia y como estas dan origen a nuevos paradigmas. Para comenzar, la percepción de una anomalía desempeña un papel fundamental en la aparición de todos los cambios que son aceptados en determinada teoría; este proceso compone el preludio necesario para la posterior búsqueda de nuevas reglas. Cuando esto sucede, hay un periodo de inseguridad profesional profunda que afecta principalmente a los científicos que se desarrollan en el campo que se encuentra guiado por tal o cual paradigma, es por ello que las revoluciones científicas deben estar fuertemente fundamentadas y ser absolutamente necesarias. El autor menciona que “el significado de la crisis es la indicación de que ha llegado el momento para rediseñar las herramientas” (Kuhn, 1962:127).

A manera de conclusión, se puede decir que las revoluciones científicas son un fenómeno dinámico visible tanto en las ciencias naturales como en las sociales. Son procesos necesarios para el quehacer científico, el cual se basa en cambios, descubrimientos, comprensiones y nuevas formulaciones. El camino que debe seguir toda disciplina que se llame científica, debe estar ilustrado por estos cambios, los cuales impiden el estancamiento de las ideas y el crecimiento desmesurado de la soberbia, principal enemiga de la ciencia.