miércoles, 25 de febrero de 2009

La concepción simbólica de la cultura

La concepción simbólica

Durante mucho tiempo el uso de símbolos es un rasgo que nos distingue de los animales, un sello distintivo de la vida humana; construyendo e intercambiando expresiones lingüísticas significativas, pero también expresiones no lingüísticas: Acciones, obras de arte y objetos materiales de diversos tipos.
Weber defina la interpretación simbólica como “el hombre animal suspendido en tramas significativas tejidas por él mismo”. El hecho de analizar la cultura, nos implica descifrar estas tramas significativas, sacar su significado, describir y redescribir acciones y expresiones que son ya significativas para los individuos.
La cultura es el patrón de significados incorporados a las formas simbólicas-entre las que se incluyen acciones, enunciados y objetos significativos de diversos tipos- en virtud de los cuales los individuos se comunican entre sí y comparten sus experiencias, concepciones y creencias. El enfoque que manifiesta Geertz sobre los fenómenos culturales es ante todo los constructor significativos, como formas simbólicas, aunque ésta concepción simbólica de la cultura no consigue presentar suficiente atención a los problemas del poder y el conflicto, y de manera general. A los contextos sociales estructurados en los cuales se producen, trasmiten y reciben los fenómenos culturales.

Repensando la cultura; una concepción estructural

La concepción estructurada presenta un carácter simbólico de los fenómenos culturales como el hecho de que tales fenómenos se insertan siempre con contextos sociales estructurados, es decir el análisis de las formas simbólicas, la relación de los contextos y procesos históricamente específicos y estructurados socialmente en los cuales, y por medio de los cuales, se producen, trasmiten y reciben tales formas simbólicas.
Lo anterior implica interpretar las formas simbólicas por medio del análisis de contextos y procesos estructurados socialmente.
En esta discusión el autor Thompson elabora la concepción estructurada de la cultura discutiendo o caracterizando las formas simbólicas desde cinco puntos que las distingue de esta manera: Intencional, Convencional, Estructural, Referencial y Contextual. Antes de empezar hace un señalamiento preliminar done explica que usará el término “formas simbólicas” para referirse a un amplio campo de fenómenos significativos, desde las acciones, gestos y rituales, hasta los enunciados, los textos, los programas de televisión y las obras de arte.
El primer aspecto que utiliza es el Intencional de las formas simbólicas; son las formas de expresiones de sujeto y para un sujeto (o sujetos), es decir las formas producidas, construidas o empleadas por el sujeto que al producirlas o emplearlas, persigue ciertos objetivos para procura expresar lo que quiere decir.
El segundo aspecto de las formas simbólicas es el Convencional, con eso se refiere a la producción, la construcción o el empleo de las formas simbólicas, así como su interpretación por parte de los sujetos que la reciben, son procesos que implican típicamente la aplicación de las reglas, palabras, códigos o convenciones de diversos tipos. Esto implica el hablar de las reglas de codificación, en tanto que también de las reglas de descodificación, que son la clave de la vida social para la buena interpretación de los significados.
El tercer aspecto es el Estructural; son las construcciones que presentan una estructura articulada, implica analizar los elementos específicos y las interrelaciones de éstos que pueden distinguir la forma simbólica en cuestión, la lengua, el habla como sistemas simbólicos a fin comprender los elementos básicos y principios de su funcionamiento. Al analizar esto podemos explicar un significado que se construye y que se transmite a partir de rasgos estructurales y elementos sistémicos.
El cuarto aspecto es el Referencial; indica las formas simbólicas como construcciones que típicamente representan algo, se refieren a algo, dicen algo acerca de algo. Y al subrayar el aspecto referencial de las formas simbólicas, Thompson desea llamar la atención no sólo sobre las maneras que figuran o expresiones que representan a algún objeto, individuo o situación, sino también refiriéndose al objeto que expresa o proyecta o retrata algo.
El quinto aspecto es el Contextual; por ello se refieres a las formas simbólicas que siempre se insertan contextos y procesos socio-históricos específicos en los cuales, y por medio de los cuales, se producen y recibe las formas simbólicas.
Con esto se refiere al modo que en que el sujeto inserta la entonación al hablar, el modo de dirigir la palabra, la elección de las palabras, el estilo de expresión, etc., todo esto característico del contexto que utilizamos.

La contextualización social de las formas simbólicas

Es parte fundamental para poder entender los usos de la las formas simbólicas de cada miembro de la sociedad, por ello Thompson hace un hincapié en esto, para poder entender a los sujetos situado los en diferentes contexto socio-económicos, algunos dotados de diferentes recursos culturales y habilidades de diversos tipos.
Todo esto implica escenarios espacio-temporales, y estos escenarios son parte constitutiva de la acción y la interacción que se dan en ellos (los sujetos).
Para hacer más fácil de entender tal marco Thompson hace una gráfica que explica de forma más global este tipo de contextos.





Características típicas de los contextos sociales

Escenarios espacio- temporales
Recursos o capital

Campos de interacción
Reglas, convenciones y esquemas

Instituciones sociales:
Conjuntos relativamente estables de reglas, recursos y relaciones

Estructura social:
Asimetrías y diferencias relativamente estables


Se refiere a diferentes aspectos de los contextos sociales y define diferentes niveles de análisis, estos nos permiten captar los rasgos sociales de los contextos en los cuales actúan e interactúan los individuos.

La valoración de las formas simbólicas

Es el proceso mediante el cual los individuos que producen y reciben las formas simbólicas les asignan cierto valor “valor simbólico”
Para esta valoración es importante clasificar a los individuos para poder dar una clara valorización de las cosas dependiendo de las clases sociales.
Individuos dominantes, son aquéllos que poseen de manera positiva recursos o capital de diversos tipos, son lo que tiene o pueden atribuir un alto valor simbólico a bienes sean escasos o caros.
Individuos intermedios, su poción les permite tener una gran cantidad de capital cultural o una gran cantidad de capital económico, pero nunca las dos en gran cantidad como los individuos dominantes.
Individuos subordinados poseen menos recursos y cuyas oportunidades son más limitadas, su evaluación simbólica es por la vía de la vitalidad, todo lo que les sea útil para sobrevivir es aquello que tiene más valor simbólico en su caso.

By Samuel Acosta Aroche

1 comentario:

Paola Maggies López dijo...

No podrías poner algunos ejemplos de formas simbólicas con los cinco referentes.